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El cambio está en todas partes, en cada rincón, en cada lugar, en cada época. Cambiamos de momento temporal (segundos, días, meses…), cambiamos físicamente como personas (de bebés a ancianos), cambiamos de lugar, cambiamos de parecer, cambiamos de trabajo, de vivir con nuestros padres a vivir independientes, cambiamos de asuntos en las conversaciones, cambiamos de costumbres… cambiamos, simplemente cambiamos constantemente… nosotros, los seres vivos, los inertes, el planeta …
El cambio es evolución, es transformación, es movimiento.

Por eso, las MARCAS, como no podía ser de otra manera, evolucionan. Tienen que hacerlo para perdurar.

El cambio social, cultural, tecnológico y de costumbres que se han vivido en estos últimos 10 años, supera con creces el resto de la evolución que ha tenido la sociedad en la historia. Esto ya es un no parar, un multiplicador, que año a año va a seguir sorprendiendo por su rápido cambio.
Por ello,  las marcas tienen que decidir si subirse al tren del cambio y evolución o quedarse en la estación. Esto supone ser flexibles, adaptarse a los nuevos tiempos, a las nuevas formas de consumo, al nuevo consumidor, a la nueva realidad de comunicación, revisar la estrategia y táctica de sus campañas, aportar contenidos de interés  (las marcas pasan a ser generadoras de contenido clave para los consumidores), estar presentes en el on tanto o más que en el off… Evolucionar, cambiar, transformar.

Los líderes de marca y empresa tienen que saber transformar  y adaptar sus esfuerzos de branding y comunicación a las nuevas necesidades de los nuevos consumidores.

Nos encanta la canción de Jorge Drexler “Todo se transforma” https://www.youtube.com/watch?v=QfhEKpFiepM, que mucho tiene que ver con este post.

Como resumen: SOLO EL CAMBIO PERDURA.